La tendencia progresiva del conjunto poblacional por el aporte de gentes de otros lugares, principalmente parejas adultas, ha influido en el movimiento natural, en la composición por sexos y edades y en las actividades de la población. En primer lugar, se ha producido una transformación en el saldo natural al pasar de negativo a positivo, es decir, nacen más de los que mueren. El índice de crecimiento natural aunque de signo positivo es muy bajo por la escasa tasa de natalidad. En segundo lugar, la estructura por edad actual está rejuvenecida (17,53% menores de 15 años) pero desequilibrada por el dominio de los adultos (73,22% entre 16-64 años). Aunque parece contradictorio la población del 2002 respecto a 1950 es más madura como lo demuestra el mayor índice de vejez. Por último, también ha variado la actividad principal sufriendo un cambio radical al dominar los activos ocupados en el sector servicios frente a los trabajadores agrarios. Las previsiones futuras estarán marcadas por el comportamiento del saldo migratorio que influirá en el aumento constante de la densidad y en el resto de los aspectos demográficos. |